Jamones ibericos de cebo, recebo y bellota de las fabricas y criaderos de Salamanca y Guijuelo. Una región óptima para la crianza y curado de los jamones, por su climatología y riqueza de pastos y dehesas arboladas para los cerdos.
Salamanca destaca como una de las regiones jamoneras por excelencia. Es su clima excepcionalmente seco, tanto en invierno como en verano, el que permiten la curación óptima del jamón. A lo largo de toda la provincia, el número de empresas dedicadas a la producción de embutidos y jamones es muy elevado, sin embargo, en su mayoría estás se concentran las regiones de Alba-Guijuelo, Sierra de Béjar y Entresierras.
La Denominación de Origen de jamones ibéricos de Guijuelo ha permitido a esta localidad salmantina desarrollarse económicamente durante décadas, llevándola a ser una de las ciudades de España con mayor renta per capita y un alto índice de ocupación. La actividad económica fundamental, es la producción de productos derivados del cerdo ibérico. Tanto en la elaboración de embutidos como en otros procesos industriales como puede ser el procesamiento de mantecas, etc.
Casi por completo, en la provincia de Salamanca se concentra toda la cría de cerdos de Castilla y León. Sólo la provincia de Ávila tiene un número significativo de cabezas porcinas aunque comparativamente sólo representan la décima parte de las casi 300.000 animales criados en Salamanca.
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